miércoles, 29 de enero de 2014

Ser modelo. Críticas.




Visto de lejos puede resultar un trabajo atractivo, y seguro que lo es, sobre todo si se es joven, se tiene interés por la moda, el arte  y descubrir mundo. Aunque probablemente también conlleve mucha soledad, echar de menos a los tuyos y rechazo.

Ser modelo es un trabajo, como cualquier otro. Tienen una jornada flexible, posan, desfilan y les pagan por ello.

Unos ponen su sabiduría en derecho, su capacidad creativa, su análisis del mercado, su manejo de informática,  su dominio de las lenguas o conocimiento y habilidades en cualquier otro ámbito.
Ellas/os su simpatía, personalidad, rasgos, cuerpo,  belleza o rareza.  Pero ellas/os son personas.
Me alucina leer/escuchar comentarios despectivos y fuera de tono sobre el tema. Normalmente enfocados al peso, cuerpo, partes de la cara que no deben ser de agrado para la persona que opina...
 
 Están ahí para presentar la ropa en las desfiles y evocar sentimientos en campañas publicitarias. Como imagen de ciertas marcas pueden gustarte más o menos, pero de ahí a las barbaridades que se oyen de vez en cuando...

 modelos reales
 
 
En cambio,  me gusta cuando se comenta desde el respeto y el conocimiento: "¿Cómo "funalito"" ha escogido a esta modelo si no representa a la marca?
Hay un abismo entre una cosa y otra.
Es normal que como clientas que somos de ciertas marcas  no nos sintamos representadas por la imagen que vemos en el anuncio o, visto desde un punto más interno,  "no es lo que se quiere alcanzar" que, al fin y al cabo, es lo que la publicidad te está vendiendo con sus campañas: "El ideal, la imagen en la que te quieres ver reflejada"
 
Habrá quien diga que se exponen, y que saben lo que les toca. Y me resulta  gracioso porque al fin y al cabo es trasladar lo que pasa día a día en nuestro círculo más cercano ( "amigos", compañeros, conocidos)  a una realidad más lejana.
Todos los días cuando salimos a la calle nos exponemos a los comentarios y pensamientos ajenos, quizás es este motivo por el que hay personas que se coartan y no son capaces de mostrarse tal y como son. ¡Una pena que el qué dirán y las opiniones de los demás ocupen tal importancia en la vida de alguien para dejar de hacer/llevar lo que gusta y quiere!
 La gente se siente con el derecho de hablar, hablar y opinar. Y lo tienen, pero como siempre, hay formas y formas.



Y es que no todos somos iguales, una mirada, un comentario en lo bajo puede afectar a algunas personas mientras que otras seguirán a lo suyo sin darle ninguna importancia.
 
Las modelos tres cuartas de lo mismo, algunas se molestarán y otras no. Es necesario que tengan una personalidad fuerte, y las ideas clara sobre quiénes son.
 El problema es que a veces las críticas, constructivas si se ven desde el punto de vista del trabajo y lo que los clientes demandan, pueden llegar a ser fuertes y dañinas.
Éstas vienen de dentro (agencias de modelos, bookers), no son únicamente las opiniones del mundo exterior y  medios de comunicación.  Pero... ¿ puede ser que la industria se haga eco de lo que la sociedad demanda?